Boletín 10 años Campaña Sin maíz no hay país 27de junio de 2017

Campaña Sin maíz no hay país

A diez años decimos: Sin maíz no hay país. Sin país no hay maíz.

Ciudad de México a 27 de junio de 2017

La Campaña Sin Maíz no hay País cumple 10 años de su
surgimiento, y lo celebra en el Museo de Culturas Populares
donde está la exposición “La Milpa. Tiempo y espacio sagrado”.

Tras la lectura del pronunciamiento en voz de Clara Sánchez Pérez del Grupo Vicente Guerrero, la experta
en gastronomía y cultura mexicana Cristina Barros refirió como el lema de esta Campaña “Sin Maíz no hay
País” se retomó de la exposición El maíz fundamento de la cultura mexicana con que se abrió el Museo en
Coyoacán en 1982, gracias a la sensibilidad y conocimiento del “México Profundo” de uno de los
pensadores del siglo XX mexicano, Guillermo Bonfil Batalla. Hoy la frase “Sin Maíz no hay País” está en
boca de millones de mexicanos que reconocemos no sólo al maíz sino a la milpa, que es su hogar natural,
como símbolo entrañable de la identidad nacional.
En tiempos difíciles es estimulante reunirse para hablar de 10 años de trabajo conjunto, que es lo que ha
permitido al hablar del maíz, hablar de vida, de comunidad, de unión haciendo milpa en torno a una gran
causa. En estos años –señaló- se han tenido logros: destacando como una de las iniciativas más
sobresalientes de la Campaña Sin Maíz no hay País, la celebración del Día Nacional del Maíz a partir del
año 2009. Cada 29 de septiembre en ciudades y pequeñas poblaciones ubicadas en distintos puntos del
territorio nacional celebran ese día de muy distintas maneras, pues en la campaña parte de la diversidad…
Gracias a esta iniciativa se han recuperado incluso tradiciones que estaban perdidas, como el caso de la
Elotlamanilistli que se celebra de nuevo en el Mpio. de Tepetzintla, de la Huasteca veracruzana. Ahí
eligieron el 29 de septiembre para celebrar el inicio de cosecha haciendo eco de la celebración del Zócalo
de la Ciudad de México, como una manera de decir “somos parte del maíz, no estamos solos, y también de
tomar conciencia”. Recordó –emocionada- la iniciativa de la señora Luz María Mendoza de Chapela a la
Campaña, que propuso hace 10 años ya sembrar maíz en banquetas y camellones, y como con la
presencia de artistas como Julieta Egurrola, Vanessa Bauche, Cecilia Suárez, Paola Núñez, Bruno Bichir Y
Manuel Bernal, con agrupaciones ambientalistas y de organizaciones campesinas, se sembró en el
monumento “Fundación de Tenochtitlán” a un lado del Zócalo capitalino maíces de varias regiones, desde
entonces es frecuente ver plantas de maíz en los lugares más inesperados de esta urbe.
Por su parte Víctor Suárez de la Asociación Nacional de Empresas Comercializadoras (ANEC), habló de
que si hace 10 años la amenaza de liberar totalmente la importación del maíz y el frijol comprometida en el
Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), nos puso en alerta, y fue motivo de llamar a
esta amplia convergencia que es la Campaña. Hoy 10 años después, la exigencia de sacar al maíz y los
alimentos básicos del TLCAN es más que vigente, ante las futuras renegociación del TLCAN con el
gobierno de Donald TRUMP. De 1994 a 2016, México ha importado 160 millones de toneladas de maíz con
un valor de 30,000 millones de dólares. Esto representa un promedio anual de 6.6 millones de dólares; pero
sólo en 2016 se importaron 12 millones de toneladas, ubicándonos en el primer lugar de importación de
maíz…. ¡Cuando somos país de origen de este grano! Estamos ante lo que el economista agrícola de
Chapingo titula “Axioma Aspe” pues el exsecretario de Hacienda Pedro Aspe acaba de declarar: “Gracias al
TLCAN la exportación de aguacates nos ha permitido importar nuestra comida. Es mejor producir y
exportar productos agrícolas de alta densidad económica (aguacates) e importar alimentos de baja
densidad económica (maíz). Los viejos y actuales defensores del Tratado, mienten, puntualizó-. El valor de
las exportaciones de aguacate 2015/2016 fue de 1,614 mdd.; cuando las importaciones de maíz (blanco y
amarillo) en este mismo período fueron der 2,500 mdd.
Retomando las declaraciones de Joseph Stiglitz, permio nobel de economía de “En la renegociación del
TLCAN México debe de ser muy cuidadoso en el capítulo 11 de protección a la inversión extranjera y
también en el tema agrícola, en el que Estados Unidos aplica una política de subsidios a sus productores
que tienen fuerte repercusión para los mexicanos” (La Jornada, 19 de junio 2017); señaló que el margen de
dumping en el caso del maíz es del 19%, que se acumula a la caída en los precios al productor mexicano
de maíz en precios constantes de ya un 66%. La pérdida de ingresos a los productores mexicanos del país
de 1997-2005: es de 6,571 millones de dólares. Y las pérdidas acumuladas en el periódo TLCAN 1994-
2016: de 160 millones de dólares. Disintió de las declaraciones del Premio Nobel de Economía sobre que el México podría comprar “maíz a un mejor precio en otros países. La Campaña Sin Maíz no hay País ha
demostrado que tenemos tierra, agua, campesinos con conocimientos y saberes, técnicos y científicos,
para producir “24 más 12 millones de toneladas de maíz” y sostener un incremento en la productividad para
alimentar en 20150 a 150 millones de mexicanos”, con un modelo agroalimentario con campesinas y
campesinos sin monopolios agroalimentarios, sin transgénicos y con un consumo responsable
Clara Sánchez del Grupo Vicente Guerrero de Tlaxcala, compartió que en este contexto no sólo el maíz
está en riesgo. Lo está el país mismo. Por eso en la presente etapa, la Campaña asume el lema de Sin
maíz no hay país. Sin país no hay maíz. Lo anterior nos plantea nuevos retos y tareas como Campaña. En
esta etapa no podemos ni debemos disociar la lucha por rescatar al país de la de salvar al campo y
compartió la experiencia desde su localidad en donde se realizan ferias de maíz y recuperación del sistema
milpa. Unamos nuestras voces y esfuerzos por rescatar un campo sustentable y digno, por la soberanía
alimentaria con campesinas y campesinos
Finalmente Julieta Ponce Sánchez del Centro de Orientación Alimentaria dijo que hoy “Coexisten
escenarios donde se nubla la esperanza, porque hay pobreza alimentaria y al mismo tiempo obesidad,
aumenta la diabetes tipo II en zonas rurales y al mismo tiempo se come más productos chatarra en
nuestros pueblos, coexisten la manipulación genética del maíz y el cambio climático, la desnutrición y la
mayor importación de alimentos de baja calidad, la disminución del consumo de maíz o frijol y el aumento
de muertes a causa de las bebidas azucaradas, la inflación y la disminución del ingreso familiar, el
abandono del campo y el narcotráfico, el envejecimiento de quien sabe sembrar y los megaproyectos.”
Hizo un llamado enfático a todos los sectores de la sociedad: A los niños y a las niñas, desconfíen de los
productos industrializados y confíen en los alimentos nacidos de la tierra. A los y las adolescentes, y a la
juventud, sientan orgullo por los alimentos producidos en esta tierra porque son regalo para el mundo. A los
académicos e investigadores para que pongan la ciencia a favor de las personas para resolver problemas
pero nunca para privilegiar los intereses de la industria agresiva. A la prensa para que siga dedicando un
espacio a la realidad y la verdad alimentaria de nuestro país. A los cocineros y cocineras para que pongan
ingredientes originarios en el centro de sus creaciones culinarias y recetas en todo el mundo. A los
profesionales de la salud que confíen en la medicina preventiva más eficaz barata y efectiva que encierra
los alimentos de la milpa. A los activistas y a las activistas maiceros que resistan en el camino porque la
campaña apenas comienza. A los campesinos y campesinas que mantengan su tierra viva y sembrada de
buena comida, gracias porque su trabajo milenario nos alimenta a diario. A los jefes y jefas de familia para
que me vuelvan a inundar el paisaje alimentario del hogar el alacenas refrigeradores y estufas con
alimentos y campesinos, en medio de la convivencia familiar. A los abuelos y A las abuelas que nunca se
cansen de transmitir sus recetas y saberes en particular quienes pueden enseñar a sembrar. A la industria
le pedimos que detenga el daño a la biodiversidad y a la salud de la población mexicana con sus
mercancías y prácticas monopólicas inhumanas. A los funcionarios y funcionarias de todos los niveles de
gobierno les exigimos que cumpla con su obligación de proteger el bienestar de las personas garantizar sus
derechos humanos y mantener vivos los recursos naturales pertenecientes a la nación pero sobre todo y
con urgencia proteger a los guardianes milenarios de semillas nativas y a quienes viven en condiciones
vulnerables económicas o de salud. Pero sobretodo al pueblo mexicano a quienes gozan de buena salud
hola quienes viven con una enfermedad que ejerzan su autonomía alimentaria, porque tienen el poder de
decidir sus alimentos, porque tienen el derecho a elegir la comida que llevan a sus paladares o a sus
casas. Si el pueblo de México le da una oportunidad a los alimentos mexicanos de manos campesinas se
salva el campo se salva la salud se salvan los bienes naturales pero sobretodo se construye un nuevo
modelo de Nación.

Campaña Sin maíz no hay país
A diez años decimos: Sin maíz no hay país. Sin país no hay maíz.

Para conocer el pronunciamiento integro http://sinmaiznohaypais.org
Francia Gutiérrez: francia.mexicana@gmail.com 55-39-22-68-98

Descargar Boletín 10 años de la Campaña (PDF)

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